(bajar para versión en castellano)

DRAWING AND REMOVALS

Jose Julian Soanez

Imagine a swimming-pool, if we removed the pool and drew its missing shape in adhesive tape, what chance would there be to charge the 4 euro entry fee?
How does a newly arrived audience interact in a newly arrived public space? Using the steps, and waiting in single file for their turn to dip into the meanings?
More likely, and I say much more likely, they will have their breakfast on the lawn happily. Contented to see the uncomfortable steps, eventual obstacles and steely manners have vanished; and they will uncork the good wine to enjoy the new hydrographic plan.
All this because of nothing, because of having eliminated the heavy digestion of the plinth in sculpture, of setting aside double-crossing VHS and having presented some nice catch phrases, as easy or hard as chewing gum.

But no worthy monument ever wriggled loose from the support of its support. Not here either. Only wondering if its removal will transform Balzac into the Metro Goldwyn Mayer lion, and no harm need come to anyone.
A poetic emerges during removals which is motivated by the spatial dyslexia generated by moving things from one place to another; and it is in this critical state when you realize a space’s infrastructure. A knowledge you can use for its subsequent improvement or deterioration.
The same thing, but in drawing.

Pieces that bounce back and settle, in a new place, bringing death to the floor and walls.
Makeshift furniture that relinquishes its decorative virtues and designs to the speculative power of art.
Sculptures fresher than lettuces.
Drawings more intelligent than the drawer, are astonished to see the faces of others looking at them so closely, and they recite their silly verses so close that their hushed tones deceive the guard, who leaves the door of the venue open, and the mother of the venue enters with the draught who changes the pool into song, and the room bleats snorting sounds of heartbreak and nostalgia from the other floors.

With the change of bedding
the noise ceases to disturb.
My ears mould their body
to the new pillow,
and the dream tries to find its place
before the next warning.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------


DIBUJO Y MUDANZAS

Jose Julian Soanez

Situados en una piscina, si quitamos la piscina y dibujamos su ausencia formal en cinta adhesiva, qué posibilidades habría de cobrar 4 euros la entrada?.
Cómo interfiere el público recién llegado un espacio público recién llegado?.Usando la escalerilla,
esperando en fila india a participar del remojón de significados?.
Más bien, y digo más bien, se tomarán su desayuno en la hierba a gusto.Contentos por la desaparición de incómodos escalones, eventuales fronteras, modales de acera; y sacarán el vino
bueno para disfrutar del nuevo plan hidrográfico.
Todo esto por nada, por haber eliminado la pesada digestión del soporte en la escultura, y dar de lado al VHS traidor y presentar bonitos lemas, fáciles o difíciles como un chicle.

Pero ningún monumento digno se ha zafado nunca del apoyo de su apoyo. Aquí tampoco. Sólo saber de su traslado convertiría al Balzac en el león de la Metro, y no hay que hacer daño a nadie.
En cualquier mudanza transcurre una poética motivada por la dislexia espacial que origina el mover cosas de sitio; y es en ese estado crítico cuando conoces la infraestuctura de un espacio. Conocimiento que puedes usar para una posterior mejora o empeora del mismo.
Pues así, pero con el dibujo.

Piezas que aterrizan de rebote, en un lugar nuevo, para muerte de suelo y paredes.
Muebles para un rato, que ceden sus virtudes decorativas y diseños a la especulación del arte.
Esculturas más frescas que una lechuga.
Dibujos más listos que el dibujante, se asombran de ver tan de cerca la cara de los demás mirándoles, y recitan sus versos tontos desde tan cerca que engañan de susurros al segurata, y éste deja abierta la puerta de la sala, y con la corriente entra la madre de la sala que muta a la piscina en trina, y la sala bala ronquiditos del desamor y nostalgia de otras plantas.

Con el cambio de cama
ya no molesta el ruido
Mis orejas amoldan su cuerpo
a la nueva almohada,
y el sueño intenta buscar su sitio
antes del próximo aviso.

(bajar para versión en castellano)

DRAWING AND REMOVALS

Jose Julian Soanez

Imagine a swimming-pool, if we removed the pool and drew its missing shape in adhesive tape, what chance would there be to charge the 4 euro entry fee?
How does a newly arrived audience interact in a newly arrived public space? Using the steps, and waiting in single file for their turn to dip into the meanings?
More likely, and I say much more likely, they will have their breakfast on the lawn happily. Contented to see the uncomfortable steps, eventual obstacles and steely manners have vanished; and they will uncork the good wine to enjoy the new hydrographic plan.
All this because of nothing, because of having eliminated the heavy digestion of the plinth in sculpture, of setting aside double-crossing VHS and having presented some nice catch phrases, as easy or hard as chewing gum.

But no worthy monument ever wriggled loose from the support of its support. Not here either. Only wondering if its removal will transform Balzac into the Metro Goldwyn Mayer lion, and no harm need come to anyone.
A poetic emerges during removals which is motivated by the spatial dyslexia generated by moving things from one place to another; and it is in this critical state when you realize a space’s infrastructure. A knowledge you can use for its subsequent improvement or deterioration.
The same thing, but in drawing.

Pieces that bounce back and settle, in a new place, bringing death to the floor and walls.
Makeshift furniture that relinquishes its decorative virtues and designs to the speculative power of art.
Sculptures fresher than lettuces.
Drawings more intelligent than the drawer, are astonished to see the faces of others looking at them so closely, and they recite their silly verses so close that their hushed tones deceive the guard, who leaves the door of the venue open, and the mother of the venue enters with the draught who changes the pool into song, and the room bleats snorting sounds of heartbreak and nostalgia from the other floors.

With the change of bedding
the noise ceases to disturb.
My ears mould their body
to the new pillow,
and the dream tries to find its place
before the next warning.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------


DIBUJO Y MUDANZAS

Jose Julian Soanez

Situados en una piscina, si quitamos la piscina y dibujamos su ausencia formal en cinta adhesiva, qué posibilidades habría de cobrar 4 euros la entrada?.
Cómo interfiere el público recién llegado un espacio público recién llegado?.Usando la escalerilla,
esperando en fila india a participar del remojón de significados?.
Más bien, y digo más bien, se tomarán su desayuno en la hierba a gusto.Contentos por la desaparición de incómodos escalones, eventuales fronteras, modales de acera; y sacarán el vino
bueno para disfrutar del nuevo plan hidrográfico.
Todo esto por nada, por haber eliminado la pesada digestión del soporte en la escultura, y dar de lado al VHS traidor y presentar bonitos lemas, fáciles o difíciles como un chicle.

Pero ningún monumento digno se ha zafado nunca del apoyo de su apoyo. Aquí tampoco. Sólo saber de su traslado convertiría al Balzac en el león de la Metro, y no hay que hacer daño a nadie.
En cualquier mudanza transcurre una poética motivada por la dislexia espacial que origina el mover cosas de sitio; y es en ese estado crítico cuando conoces la infraestuctura de un espacio. Conocimiento que puedes usar para una posterior mejora o empeora del mismo.
Pues así, pero con el dibujo.

Piezas que aterrizan de rebote, en un lugar nuevo, para muerte de suelo y paredes.
Muebles para un rato, que ceden sus virtudes decorativas y diseños a la especulación del arte.
Esculturas más frescas que una lechuga.
Dibujos más listos que el dibujante, se asombran de ver tan de cerca la cara de los demás mirándoles, y recitan sus versos tontos desde tan cerca que engañan de susurros al segurata, y éste deja abierta la puerta de la sala, y con la corriente entra la madre de la sala que muta a la piscina en trina, y la sala bala ronquiditos del desamor y nostalgia de otras plantas.

Con el cambio de cama
ya no molesta el ruido
Mis orejas amoldan su cuerpo
a la nueva almohada,
y el sueño intenta buscar su sitio
antes del próximo aviso.